Exitosa procuración de órganos en Clínica Chillán

“Fuimos testigos de la generosidad de una familia que ante un momento de aflicción y dolor fue capaz de sobreponerse y aportar, beneficiar, favorecer generosamente a otras familias totalmente desconocidas. Por lo cual lo único que a ellos les queda es que la muerte de su ser querido no fue en vano”.

Así destacó el director médico de Clínica Chillán, Dr. Andrés Rubilar, la generosa decisión de la familia de una mujer de 36 años quien llegó a la UCI de la clínica derivada desde el Hospital de Angol -vía gestión de camas GRD- tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en su hogar el 29 de junio.

A pesar de todos los esfuerzos médicos la condición de la paciente empeoró y se certificó la muerte cerebral por el neurólogo de la clínica Dr. Avendaño y coordinación local de procuramiento de órganos.

Entonces se activó el protocolo para solicitar a la familia la autorización para que esta esposa y madre de dos hijos de 10 y 15 años fuera donante.

Al Dr. Rubilar le correspondió ser parte de este proceso como integrante del equipo de Procuración y Donación de Órganos y Tejidos. El director médico comentó que aunque al principio había alguna duda en la familia sobre si aceptar esta opción, fue la decisión de los hijos la que determinó que se realizara, ya que ellos solicitaron que su madre fuera donante.

“A continuación se activa el protocolo habitual con información directa al nivel central, a la coordinación nacional de procuración de órganos, que comienza a buscar a los posibles receptores y reunir el equipo de extracción”, explicó el Dr. Rubilar. Clínica Chillán puso a disposición sus dependencias sin costo para estos procedimientos.

Finalmente el equipo de procuración de órganos, integrado por especialistas del Hospital Herminda Martin y el Sanatorio Alemán, concretó la extracción de hígado, riñones y córneas que podrán beneficiar a 5 pacientes en la lista de espera para trasplantes.

“Clínica Chillán se pone del lado de la necesidad país en cuanto a donación, la que es muy baja en Chile, 7 por millón de habitantes mientras esa cifra es 13.5 en Argentina, 18 en Uruguay y 35 en  España. De este modo estamos aportando a un nicho que está muy abandonado y que es una gran necesidad país, tenemos mucha gente que está esperando principalmente riñones, hígado y corazón”, destacó.