No te descuides ante el riesgo de ahogamiento

Los días calurosos del verano nos empujan hacia el agua. Piscinas, ríos, mar y lagos son formas deliciosas para refrescarse y disfrutar esta temporada.

Sin embargo traen aparejadas algunas terribles estadísticas como que el ahogamiento es la tercera causa de muerte por accidente entre personas de 5 a 19 años y, peor aún, es la segunda causa de fallecimiento accidental en niños de 1 a 4 años.

Además quienes sobreviven a una asfixia por inmersión tienen una alta probabilidad de quedar con secuelas debido al tiempo en que su cerebro dejó de recibir oxígeno o por la naturaleza traumática del accidente.

Para evitar que el verano se transforme de una temporada de relajo y alegría en una de tristeza y aprehensión te recomendamos seguir los siguientes consejos:

  1. Aunque tu primera reacción sea no ir a la piscina para evitar cualquier riesgo, recuerda que mantener a tus seres queridos, especialmente a los niños, lejos del agua no es factible. Lo mejor es que aprendan a nadar desde pequeños. Así, si llegan a caer al agua sabrán reaccionar y no tendrán pánico.
  2. Los niños SIEMPRE deben bañarse bajo la supervisión de un adulto, aunque sepan nadar. No importa que tan baja esté el agua, sólo se necesitan unos centímetros para ahogarse. Esto vale también para los baños de tina, donde los más pequeños nunca deben quedar solos.
  3. Si se pierde un niño en una casa con piscina ése es el primer lugar donde hay que buscarlo.
  4. Aprende los primeros auxilios para la asfixia por inmersión, así siempre sabrás qué hacer mientras llega la ayuda profesional (salvavidas o ambulancia).
  5. El uso de chalecos salvavidas es imprescindible para los paseos en embarcaciones. No dejes que tus seres queridos se suban a una de ellas sin estos dispositivos.
  6. Si tienes piscina en tu casa recuerda que cercar su perímetro con rejas que los niños no puedan traspasar es una muy buena medida de seguridad.

Por supuesto fomentar el autocuidado y la responsabilidad desde niños es lo más importante para evitar estos accidentes. Esto es especialmente importante en el caso de adolescentes varones, que son un grupo de riesgo en cuanto a la asfixia por inmersión, ya que son propensos a correr riesgos y pueden encontrarse bajo los efectos de drogas o alcohol.