Septiembre, mes de las alergias

Durante septiembre damos la bienvenida a la primavera y, con ella, llegan las alergias que muchas veces nos impiden disfrutar esta hermosa temporada como quisiéramos.

El dr. Pablo Navarrete, médico broncopulmonar, aclara que las causas de estas alergias, también conocidas como resfríos de primavera, son “los aeroalergenos derivados de las polinizaciones. Estas varían según el lugar y la estación del año. En específico para el calendario polínico de septiembre se incluyen entre los árboles el plátano oriental, arce y álamo. Por otro lado, empiezan a aumentar los pastos en general, llantén y acedera, que llegan a su máximo en diciembre”.

Respecto al tratamiento el dr. Navarrete aclara que éste depende de cómo se presente la alergia: 

Existe una serie de medicamentos tanto orales (antihistamínicos, antileucotrienos y corticoides) como inhalados (corticoides).

Si la afectación es rinosinusal, por lo general los corticoides nasales tienen un efecto más potente que los antihistamínicos por sí solos. 

Ahora bien, si secundario a la alergia se genera asma, en este caso los corticoides inhalados son lo más adecuado.

“Además de la terapia con medicamentos existe la inmunoterapia, con la cual se intenta generar una desensibilización a los alérgenos conocidos”, agrega el facultativo.

Cómo prevenir

Las recomendaciones para evitar las alergias se basan en no exponerse a sus causantes. En este caso al tratarse de aeroalergenos el dr. Navarrete recomienda: mantener las ventanas de las habitaciones cerradas la mayor parte del día, sobre todo en la mañana temprano y en la tarde, cuando hay mayor circulación de polen. 

Mientras circule en auto, mantener cerradas las ventanas. 

Si conoce su alergia evite el contacto con dichos árboles o pastos causantes. 

Idealmente no colgar la ropa en exteriores, porque el polen se adhiere a las superficies. 

De la misma manera, las mascotas pueden absorber dicho polen y causar alergia sin que necesariamente la persona sea alérgica a los animales.    

Medicamentos

El especialista aclara que, en general, los medicamentos de venta libre “son bastante seguros, pero como todos los medicamentos, siempre tienen efectos adversos. En especial los antihistamínicos generan somnolencia, siendo mayor en los de primera generación como la clorfenamina y algo menor con los de segunda generación como loratadina y cetirizina. Dado lo anterior, se debe tener cuidado sobre todo con tomarlos antes de conducir o si su trabajo le exige concentración que ponga en riesgo su vida o la de otras personas”.