Exámenes para cuidar el corazón

La enfermera clínica Camila Schawcroft explica los exámenes cardiológicos que se realizan en la Unidad de Procedimientos ambulatorios de Clínica Chillán.

El área de Cardiología de la Unidad de Procedimientos ambulatorios cuenta con médicos, enfermeras y auxiliares de enfermería que realizan los exámenes que permiten evaluar la salud del corazón.

La enfermera Camila Schawcroft explica que éstos son electrocardiograma, ecocardiograma y test de esfuerzo.

En el caso del primero se trata de un examen que mide la actividad eléctrica del corazón en reposo. La persona está en una camilla y se aplican electrodos en torso, manos y pies para determinar si hay arritmias o soplos, por ejemplo.

“Es un examen rápido, demora 5 a 10 minutos, mayoritariamente se lo toman los pacientes que se van a operar porque es un requisito previo a la cirugía en pabellón, con anestesia. También se hace a pacientes para chequeo preventivo”, explica la profesional, agregando que lo ideal es hacerse un electrocardiograma al año después de cumplir los 40.

Los resultados están en dos días y no se requiere agendar hora para este examen, la persona se inscribe al llegar a la clínica. Como requisitos solamente se debe evitar fumar o tomar café antes del test.

Ecocardiograma

“El ecocardiograma es una imagen que se hace con utrasonido que muestra  la forma, el tamaño, el grosor de las paredes y el funcionamiento de las válvulas del corazón, para saber cómo está funcionando la contracción del corazón”, detalla la enfermera puntualizando que “también se toma acostado y permite detectar, por ejemplo, un bloqueo, una isquemia (muerte de tejido), algún infarto, que las válvulas estén funcionando bien”.

Este examen demora no más de 30 a 40 minutos y el informe habitualmente se entrega de inmediato. Se requiere reservar hora.

Test de esfuerzo

En este caso la finalidad es “poner a nuestro organismo a hacer un esfuerzo físico para medir hasta donde llega la capacidad de nuestro corazón antes de sentirnos fatigados”, detalla Camila Schawcroft.

Recuerda que lo ideal es que el paciente llegue con ropa deportiva y zapatillas y sin haber tomado estimulantes como cigarro, cafeína, chocolate ni haber hecho ejercicios para que el cuerpo esté descansado.

Se utiliza una trotadora y se monitorea constantemente al paciente mientras se va aumentado la exigencia física “es como si fuese una caminata en subida. Ahí uno puede ver cualquier tipo de anomalía”.

Revisa la entrevista completa a la enfermera Camila Schawcroft aquí: