Cuándo hay que vacunarse contra la fiebre amarilla

La fiebre amarilla es una enfermedad hemorrágica que, en su manifestación aguda, tiene una mortalidad de hasta el 50% y para la cual no existe cura, sólo se pueden tratar los síntomas.

Es causada por un virus que se transmite a través de la picadura de mosquitos que habitan en zonas tropicales y subtropicales de África y América. En nuestro continente está presente desde el extremo norte de Argentina hasta el sur de Panamá, pasando por áreas de Brasil, Colombia, Venezuela, Perú y Bolivia, entre otros*. Además se encuentra en gran parte de África Subsahariana.

Por ello se hace hincapié en que las personas que viajan a estas zonas del planeta deben estar vacunadas contra la fiebre amarilla y cumplir otras medidas de prevención para evitar el contagio.

*Cabe destacar que en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana Francesa y Perú hubo casos confirmados de fiebre amarilla entre enero de 2017 y diciembre de 2018. Entre diciembre de 2017 y mayo de 2018 hubo 1.376 casos de fiebre amarilla en Brasil, con 483 defunciones.

Recomendaciones

Es importante recordar que hay que vacunarse a lo menos 10 días antes del viaje para que la inmunización sea efectiva antes de llegar al área de riesgo. Si no se ha vacunado se recomienda posponer el viaje.

La vacuna no se aplica a bebés menores de 9 meses ni embarazadas, por lo que no deberían viajar a estos lugares. Además se requiere autorización médica para mayores de 60 años y pacientes con problemas inmunológicos.

La inmunización dura a lo menos 10 años, por lo que no es necesario esperar si planea viajar a una de estas zonas en el futuro.

Una vez en viaje recuerde que el mosquito que transmite la fiebre amarilla también puede contagiar de dengue, chikungunya y zika, entre otros, por lo que debe evitar las picaduras.

Para ello lo ideal es usar un repelente que contenga DEET al 20% o más –es más fácil encontrarlo en el país de destino-. Junto a lo anterior se recomienda usar ropa de colores claros y que exponga la menor cantidad de piel a la intemperie. Asimismo dormir con mosquitero, aire acondicionado y/o insecticida en la habitación.

La fiebre amarilla tiene un ciclo selvático y otro urbano, en este último si un mosquito pica a una persona infectada puede transmitir el virus a otra persona, por lo que no relaje sus precauciones por estar en la ciudad.

Algunos países exigen certificado de vacunación contra la fiebre amarilla a los viajeros de áreas donde está presente el virus. Aunque Chile no es uno de ellos si en su viaje pasa por una de estas zonas también necesitará la vacuna.

El vacunatorio de Clínica Chillán (fono 42 2433247) cuenta con dosis de la vacuna Stamaril, contra la fiebre amarilla.

Síntomas

Los síntomas de la fiebre amarilla aparecen entre los 3 y los 6 días desde la picadura del mosquito infectado. Pueden ser irritación en la piel, fiebre, cefaleas o dolores musculares. En este caso se debe consultar al médico a la brevedad.

En la manifestación no aguda de la enfermedad los síntomas desaparecen unos 4 días después.

Cuando es de mayor gravedad el virus llega a producir falla hepática, ictericia (de donde viene el nombre “fiebre amarilla”),  falla renal, respiratoria y de otros órganos. Asimismo genera vómitos con sangre y puede llegar a la muerte del paciente.